SEDNA

A hearing ritual through minerals and ice.

Sesión de escucha profunda: cartas de amor, sueños y otros relatos.

Intro de la sesión

Bienvenides a una experiencia de introspección en cual escucharemos algunos relatos de ciencia y ficción impregnados nostalgia y dolor así como de amor, deseo de reparación, reconciliación y justicia cósmica.

Esta sesión nos sumerge en las profundidades de la escucha, recibiendo ecos del pasado para invocar la memoria resguardada en fósiles de eras glaciares, antiguas formaciones de hielo, y las misteriosas aguas profundas del océano.

Escucharemos también a los minerales, metales y rocas que me han narrado historias olvidadas, las que he tejido a mano con alambres de cobre en un bitácora eléctrica que atesora mi viaje a lo largo de la bella y sin fin Cordillera de los Andes. Esta bitácora no solo documenta mi viaje, sino que además canaliza un lamento metálico de nuestra tierra, en ruidos, susurros y resonancias emitidas a través de elementos conductores de electricidad y memoria.

Hoy en este viaje auditivo cada voz del pasado se convierte en un hilo que tejeremos en la narrativa de nuestra propia y finita comprensión, dimensionando la experiencia humana ante huellas eternas impresas en la naturaleza y en el cosmos.

Adentrémonos juntos en la inmensidad de la existencia, con el corazón humilde ante la vasta ancestralidad de todo lo que nos rodea. Contrastando nuestra frágil existencia humana ante la inmensa sabiduría de nuestros parentescos minerales, que han sido testigos de la evolución de nuestro mundo y de otros.

Esta es una invitación a asumirnos en una empatía estelar y subatómica, reconociéndonos como partes de un todo vivo.

Carta de amor a Sedna

Sedna, viajera excéntrica del océano cósmico más profundo, helado y oscuro,
cubierta de hielo y corazón mineral
recuerdame con tu existencia
la belleza de aquellas cumbres electromagnéticas glaciares
que me abrazaron con ternura antes de ser herida a muerte.

Cariñito, lo lamento
ya no tengo ofrendas para ti
ya no existen los fósiles jurásicos que adornaban la arena
solo residuos, metales pesados,
solo un manto de agua turbia y sangre derramada
testigos de tiempos cuando la fui un territorio a violar.
Aquí, no queda más que conquistar
solo la propia codicia.

¿Qué mensajes me traes en tus aguas cósmicas esta vez?

¿Me hablarás de esa lejana nube helada de tiempos exoplanetarios que sueles visitar?
Cuéntame el secreto de mi origen a ver si encuentro consuelo.
¿Dime por qué el amor que merecí fue tan frágil y mezquino?

¿Sigues enamorada de esa huella fantasmal?
¿Te alejarás de nuevo, atraída por espectros oscuros que aún no puedo ver?
¿Sigues durmiendo bajo la influencia de espeluznantes fuerzas a distancia ?
¿Recuerdas que somos amantes separadas, que aún se entienden en el lenguaje sutil de la física?

Perturba mi órbita con tu energía excéntrica y llévame contigo
Desafina la armonía de las esferas
Trae el ruido y el caos a esta jerarquía celeste.
Átame a tu fuerza gravitatoria. 
Enlázame a ti
Modificar el destino de este cuerpo de tierra
que se ha dejado morir penetrado de dolor.
Ya no seré víctima, testigo ni cómplice de otra catástrofe.

Cántame la canción de cuna que nos acarició
bañame dulcemente con tu estela cristalina
arráncame lo poco que queda en este frío corazón de hierro.

Cambia la astrología trazadas en el cielo
o simplemente déjame renacer en tu mundo,
como cuerpo de conciencia pequeña
para despertar en el lado oscuro del universo.
A ver si aprendo a apreciar y agradecer
tanta belleza que dejé morir.

Como no puedo enviarte esta carta la mandaré a un lugar donde mantenga a salvo los recuerdos de las mujeres…

Stone butch blues

Fuentes científicas:

Espeluznante acción a distancia
La Armonía de las esferas
El problema de los dos cuerpos
Mecánica celeste
La huella fantasmal del misterioso planeta nueve
La hipotética nube de Oort
Perturbación astronómica
Teoría del Caos
Sistema estelar

2. El destierro

Asustada, con el plexo solar en sangre, abierto 
mirando al cielo, hacia la nada oscura.
Dejé que la vida se deslizara.
No me atreví a dormir por miedo a no saber donde iría a despertar,
ni quien velaría mis sueños,
así que aguardé con los ojos abiertos hasta el amanecer que nunca llegó.

Tal vez no hay amaneceres en este mundo.

Siempre temí el día que me condenarás,
por parecernos tanto a los humanos.

Andando sobre las arenas del desierto, me perdí.
Aunque los astros me orientaban con su brillo,
me extravié en la oscuridad blanca,
la camanchaca entró en mis ojos
como por un agujero negro del que no escapa la luz.

Ya no sé bien de donde vengo
pero tampoco lo olvido, 
Sé que aunque no la vea
siempre en el sur hay una cruz de estrellas que debo cargar.
Es el miedo que me nubla y entumece,
la niebla, el sueño y el recuerdo son un estado de la misma materia.
Se evaporan.

¿Acaso la vida es una propiedad exclusiva de las criaturas orgánicas?

Sé que nuestra memoria no solo tiene que ver con la voluntad o la autoconciencia,
cristales, piedras, granos de arenas 
son un  principio organizativo emergente
adquieren experiencias de orden universal.

Quizás sean los humanos los que se parecen a las rocas.

No hay nada que temer, 

Entrego mi existencia a este extraño presagio,
aunque físicamente estemos muy distantes.
Seguimos íntimamente entrelazadas en una misma ola
naufragando sobre un océano infinito
excitadas por el corazón de una tormenta eléctrica.
Abrazadas al mismo dolor.

Las arenas del este desierto un día estuvieron cubiertas de agua salada.
hoy, deambulo sobre un lecho marino devastado,
el espíritu de Sedna me guía y protege.
Atacama es el umbral por donde ella se asoma a este mundo
y generosa me comparte sus tenues reflejos de luz solar y de otras estrellas oscuras
yo los guardo con ternura dentro del huequito de mi pecho.

Te extraño.

Sueño con nuestro pacto de hogar y parentesco
Siento que difícilmente encontraremos un refugio tan seguro como este.

Como las partículas elementales, no podemos olvidar de donde vinimos,
estamos fundamentalmente vinculados al principio.

Los fotones emitidos por el sol,
son luz que algún día hará visible el rostro que tuvimos,
ellos siguen apasionadamente conectados a su diosa estrella.
en un acto de amor divino.

Fuimos sol.

Fuimos luz.

Hoy somos solo un espectro
una conciencia que algún día encontrará materia
en el lado oscuro del universo.

…mujeres sáficas de piedra han existido desde los albores de los tiempos, desde antes de que existiera la opresión…

Stone butch blues.

Referencias

La camanchaca
Cruz del Sur
Desierto de Atacama
Ursula K. Le Guin: La mano izquierda de la oscuridad
Leslie Feinberg: Stone butch blues
Juana Aguirre: Fuego, Clarooscuro
Violeta Parra: Maldigo del alto cielo, El gavilán
Zoe Todd: Kerogenic Relation
Björk: Mutual core
Mary Ocher: The Endlessness (Song for Young Xenophobes)
Laura U. Marks: How Electrons Remember
Sacrificio humano, Extracción de corazón
Jacobo Grinberg: La Teoría Sintergica
Infinitud oceánica
Entrelazamiento cuántico

3. Sueño: El códice de agua

Es un peregrinaje largo, desde hace un tiempo que danzo con los sueños, lúcida o dormida. Entretejí mi esencia con la selva, durmiendo acurrucada por plantas maestras pude desvelar misterios. Entre esos enigmas estaba la capacidad de encontrar a las personas que me rodean en otro tiempo, en otro mundo, en otra dimensión aparte de esta realidad. Fue así como te hallé…

Porto un instrumento de medición celeste, una brújula que traza senderos entre las estrellas, puedo hacer viajes en el espacio y el tiempo sin nunca perderme, sigo la coreografía de los astros. Sin embargo tú viajabas escondida entre las sombras del espacio oscuro y yo recibía tu energía desde hace siglos, pero no te podía ver, yo miraba hacia la luz…por fin me atreví a sumergir nuevamente en la penumbra, lugar del cual yo también he venido. Allí te encontré.

Me venías a dar un regalo, para que yo pudiera recordar, lo traías cuidadosamente oculto en tu vientre, pues habías aprendido el arte de transmutar la materia, a convertir el fuego en agua, mineralizada, cristalina, coloidal, agua viva, así podías ocultarte entre las sombras y viajar en la oscuridad sin ser descubierta…

…No era fuego, era agua salada, un recuerdo, fueron civilizaciones, nuestras ruinas, la intensidad del fuego líquido con un mensaje,  el secreto, un códice, la secreción, nuestro origen. En ese instante recordé todo, trajiste el agua y por fin después de siglos pude llorar…

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